Educación para la honestidad

La honestidad académica es un tema fundamental para todos los educadores y desempeña un papel primordial en el mundo de la educación profesional de post-grado. Según algunos estudios, más de la mitad de los graduados de un MBA admite haber copiado en un examen o trabajo al menos una vez durante su programa. Se trata de una una cifra alarmante. Copiar priva a aquellos estudiantes que son honestos y trabajadores de una justa recompensa por su esfuerzo. Frustramos a aquellos que quieren copiar mediante nuestro sistema de “curva” donde, lo que importa de verdad, son unos resultados aceptables.

Pero lo que es más importante: si toleramos el engaño, el empeño que hemos puesto como educadores para que los directores gestionen con honestidad y responsabilidad los recursos que se les han confiado para el mejor interés de los inversores y accionistas quedará absolutamente minado.

En el IE tomamos  el tema de la honestidad académica muy en serio. Desde 2005 tenemos un Código de Conducta Ética, los estudiantes participan en un taller obligatorio de ética al inicio de su programa, y cualquier posible transgresión se resuelve a través  de un Comité de Ética integrado por alumnos y profesores en igual número. Es lamentable que el comité deba hacer frente cada año a un número de casos que provienen de los diferentes programas del IE y que haya tenido que imponer sanciones que van desde advertencias y malas calificaciones a las suspensiones de un año y (en un caso) la expulsión de la escuela. Pero esto subraya la importancia de la honestidad académica y crea un entorno en el que la gran mayoría de los estudiantes saben y sienten que es seguro ser honesto.

Todavía podemos y debemos hacer más. Nuestro compromiso institucional con la honestidad académica es sólo tan fuerte como nuestro compromiso, como miembros del claustro, de mantener estas normas en nuestros cursos. Hablar con nuestros estudiantes sobre la importancia de la honestidad académica, al inicio del curso, como parte del “contrato de aprendizaje” entre el educador y los estudiantes, y antes de resultados importantes o exámenes. Diseñar los exámenes y los trabajos de forma que hacer trampa sea difícil y / o fácil de detectar. Estar vigilante durante los exámenes. Escanear documentos e informes utilizando el software de detección de plagio (turn-in-it) instalado en el Campus Online. Y, por favor, ponerse en contacto con la dirección del programa si se detecta o se tiene sospecha defraude o plagio. En los próximos meses, Luis Solís y su equipo ofrecerán talleres para ayudaros a gestionar aún mejor este reto. Sin duda, hacer el esfuerzo vale la pena, asegurándonos de que seguimos ofreciendo una  formación profesional excelente, porque estos estudiantes serán los líderes honestos y responsables del futuro.

Muchas gracias.

David Bach