Nombre:  

Ana Rumschisky  

Área académica:  

Marketing  

¿Cómo y cuándo llegaste al IE? 

Desde septiembre de 2005 a  través de otro profesor del área. 

¿Qué deporte practicas?  

Estoy empezando en el ciclismo con mi marido y me está encantando. Pero en general, soy un desastre en este terreno. 

¿Cuál es tú libro preferido? 

Tantos!! Quizás el que más me marcó fue “The Catcher in the Rye” de John Salinger. 

¿Dónde naciste? 

Nací en Buenos Aires pero,  por el trabajo de mi padre, he vivido y estudiado en medio mundo. Vivo en España y soy española desde hace  más de 30 años. 

¿Cuál es tú Plato preferido?  

Cualquier plato de pasta me vuelve loca.  

Un momento memorable 

El último, la ceremonia de investidura de mi doctorado, fue un momento muy especial. El más memorable, cuando vi por primera vez la cara de mi hija Patricia.  

 ¿Qué es para ti  un buen profesor? 

El que los alumnos recuerdan cuando han pasado los años. El que les enseña lo que no viene en ningún libro. 

¿Cómo te mantiene  actualizado? 

Leo todo lo que cae en mis manos, viajo mucho con mi familia para ver lo que ocurre fuera de nuestra fronteras y tengo la suerte de tener una hija adolescente que es mi fuente de información (te reto a que me preguntes por la música que quieras, me lo sé todo!). Más que profesora, parezco escritora porque esté donde esté miro y  lo pregunto todo. 

¿Cuál es  el secreto para tus clases o  presentaciones? 

Ninguno en especial. Buena preparación anterior, esto te da seguridad que sin duda se trasmite a los alumnos. 

Un ritual antes de dar clases 

Bebo agua! 

Una anécdota en el salón de clases 

Empujando una de las pizarras, la moví con tal ímpetu que salió volando. 

¿Cuál es tú frase favorita o lema de vida?  

Suena mejor en inglés: “Never take no for an answer.” 

¿Cuál ha sido tú peor experiencia en el aula? 

Hace poco se me metió el tacón en el enchufe del suelo y caí de bruces. Como en una película, los alumnos estiraron el cuello para seguir la trayectoria…afortunadamente no me rompí nada pero creo que seguí roja hasta el final de la clase.